Desmaterializar El Arte: Como Resistencia A La
La tecnología ha logrado materializar algo tan intangible como lo es la música, o el paso del tiempo y sus sucesos, a través de objetos como el CD o el cine y el video. Incluso la palabra desde sus comienzos, intentó perdurar en el tiempo y esto implica ocupar un lugar en el espacio: materializarse.
Las últimas cinco décadas, han sido la era de lo material, todo tiene una manifestación espacial y sobre todo comercial. Todo tienen un precio y todos somos un comprador potencial, la economía no es más que un sistema de esclavitud, donde todos los compradores tienen una especie de lavado cerebral, en el cual consumen lo que se les dicta, sin ningún derecho a exigencias o reclamos. Este lavado cerebral se produce en los medios masivos. Hay cantidades de medios que se producen y difunden de manera inagotable por todo el planeta, todos estos son básicamente lo mismo, los contenidos son súper-editados, manipulados y su objetivo principal es venderse, engancharte, entretener. Ese entretenimiento es el jabón cerebral perfecto, pues te da una felicidad instantánea, tan solo te cuesta tu capacidad de ver lo que realmente está ante tus ojos. Te muestran tus súper estrellas favoritas, sus vidas perfectas, como se casan entre ellos y hacen las parejas más lindas de todas, por que ellos son lindos. Siempre sonríen ante la cámara, o si los fotografías desprevenidos, están mirando hacia el horizonte con un gesto intelectual, ya que ellos “no solo son una imagen”, de hecho son estereotipos, a los cuales la gente normalucha debemos aspirar a parecer.
Todo lo que nos rodea es bonito y llamativo, está súper-decorado y hay una “gran variedad,” para que cada cual encuentre lo que más se le ajusta. A la larga esa variedad no existe, lo que pasa es que está enfocado hacia uno u otro mercado, y el lavado cerebral es el mejor modo de controlarlo.
Pero la cultura no está dispuesta a ser traficada como una prostituta al servicio del mejor postor. Que mejor modo de resistirse a esto sino, a través de lo que al comercio no le interesa que tengamos, pensamientos, ideas, capacidad de contemplar nuestro entorno con una visión crítica.
Después de la segunda guerra mundial John Cage reunió una cantidad de gente en una especie de bodega vacía, hizo todo el show de que iba a dar un concierto, y de pronto no hubo tal concierto, la música ahí era el sonido de la cuidad con sus carros y fabricas. De ese concierto nació el idea art, o arte conceptual, el cual trata de ir en contra de esa materialización y comercio del arte. Nació un arte que la guerra no puede destruir, pues sus objetos no son obras de arte super-resistentes, sino que son ideas, momentos, sucesos que están por encima de lo material. En los 70’s el arte conceptual tuvo su auge, y es este el que ha dictado la nueva definición de lo que es, o debe ser el arte.
Lo paradójico de todo este asunto es que el arte conceptual se ha inmortalizado no sólo en la memoria, sino que ha sido registrado en libros videos fotos, y cualquier cantidad de objetos materiales y así ha sido comercializado. Pero en este caso como se opone una resistencia al comercio, si el costo de esto sería una completa ignorancia de nuestra historia y de todo lo que ha formado nuestro presente, y actual concepción del arte? No hallo otra solución que la Piratería.
Yo sé los derechos de autor son perfectamente válidos y merecen el debido respeto, pero las ideas no son de nadie para restringirlas, bajo el asqueroso pretexto del dinero. Sólo un ignorante es avaro con el conocimiento que posee.
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