Thursday, May 26, 2005

Percepción, Razón y Creación

La percepción del mundo que hacemos a través de nuestras sentidos es incierta y relativa a cada persona. Además consideremos el hecho que el cuerpo humano sufre cantidades de defectos físicos, por ejemplo la visión que es el más común y sin embargo no siempre se detecta, sobre todo cuando es un defecto de nacimiento, pues si siempre se ha visto el mundo desenfocado y esta es la única forma en que se le conoce, como se sabe que hay una posibilidad de enfocarlo? O también es posible que dos personas vean cosas completamente distintas pero por construcción del lenguaje nunca se enteren, por ejemplo yo percibo el color morado en vez del amarillo y viceversa, pero se me enseñó que ese color (morado) se llama amarillo, así que puedo mirar un cuadro “amarillo” y lo percibiré morado pero como lo llamo amarillo nadie sabrá que lo estoy viendo morado. Además es muy común escuchar que “entre gustos, no hay disgustos”, pues la educación también afecta terriblemente nuestra percepción, así se suponga que los sentidos son una facultad a priori y por lo tanto absoluta para conocer nuestro entorno. Pero como no es sólo cuestión de ver sino de asimilar y entender, el modelo con el cual asimilamos lo percibido se adquiere por educación. Es como el caso de la perspectiva, aunque es sólo una ilusión óptica y un modelo de visión, creemos que el mundo realmente se ve así, y por eso es que aun hoy hay gente que no comprende el cubismo sino como una “deformación, dispersión o disección del objeto.”[1] Si no es un modelo de visión como es posible que aún hoy casi un siglo después nuestro mundo siga representado en perspectiva, pues la televisión el cine y la fotografía siguen proyectando al mundo de esta manera. En actual exposición de Iván Segura en el museo de arte Moderno podemos ver un claro ejemplo.

Para Platón la falla de los sentidos no era sólo por lo relativos que podían ser sino porque él consideraba que nuestro mundo terrenal era de tinieblas o de las sombra del mundo de las ideas, al cual sólo se podía acceder por medio de la razón. Pues en el caso de las matemáticas que no tiene forma material, es absoluta, y sólo se comprende por medio de la razón. En el caso de las artes, él consideraba que estas eran la mimesis de la mimesis, o sea la imitación de la apariencia de las sombras de las ideas, así que eran lo más alejadas de la razón. Pero incluso la razón puede ser burlada, y son las artes las que logran esto. En el caso de la pintura, miremos a Casimir Malevich y su suprematismo. Vemos como Malevich despoja su pintura de figuras, iconos o cualquier cosa que pueda despertar en el espectador significados relativos, y nos coloca un cuadro blanco sobre un cuadro blanco. Esto no es técnica, no refleja su época pues esta es bastante violenta y caótica, no es representación de la apariencia o figuración alguna, de hecho el cuadro es la única figura geométrica que no se encuentra en la naturaleza. ¿Qué es? Es una ilusión? No lo creo, lo que ves es el reflejo de una larga reflexión. Este es el mismo proceso que se lleva a cabo en el mundo de las ideas, hay un pensamiento de cama que es real, el carpintero hace una cama pero “ no fabrica lo que realmente es, no fabrica lo real sino algo que es semejante a lo real mas no es real”[2] Así que tal vez el cuadro blanco sobre cuadro blanco de Malevich no sea real, pero su suprematismo si lo es, por lo tanto su acto de creación, no del cuadro sino del suprematismo como tal, es la sombra del proceso creador del mundo de las ideas, por lo tanto el personaje creador en el mundo de las ideas (Dios), proyecta su sombra sobre el creador en el mundo de las tinieblas, osea sobre el artista.



[1] Jähnig Dieter, Historia del mundo: historia del arte, Fondo cultura económica, México, 1982

[2] Platón, Republica, editorial gredos, Madrid, 1985

CORTOS CIRCUITOS

La creación artística responde a los medios que tiene a su disposición, por ello no se hizo video arte, sino después del desarrollo del cine. Son cuestiones no-solo tecnológicas (techne), sino de pensamiento. El arte proviene de la sociedad y su cultura misma, ya sea para proponerla, como en el caso de los constructivistas rusos, o para refutarla como lo hizo el dadá.

En el planteamiento de Martín Heidegger, sobre el triunfo del método por encima de la ciencia, y por ello sobre el conocimiento y la vida misma, podemos deducir que nuestro estilo de vida se ha vuelto calculable y por ende controlado. ¿Pero controlado por quién? Por una sociedad industrial que necesita tener a todos lo individuos a su servicion, para asegurarle el verdadero poder a unos pocos. Todo esto básicamente por razones económicas.

Las últimas cinco décadas, han sido la era de lo material, todo tiene una manifestación comercial. Todo tienen un precio y todos somos un comprador potencial. La economía no es más que un sistema de esclavitud, donde las cadenas son invisibles, son un lavado cerebral, en el cual consumen lo que se les dicta, sin ningún derecho a exigencias o reclamos. Este lavado cerebral se produce en los medios masivos. Hay cantidades de medios, que se difunden de manera inagotable por todo el planeta, todos estos son básicamente lo mismo, los contenidos son censurados, manipulados y su objetivo principal es vender, enganchar ofreciendo entretenimiento, pues este es el jabón cerebral perfecto, ya que te da una felicidad instantánea, y tan solo te cuesta tu capacidad de ver lo que realmente está ante tus ojos. Te muestran tus súper estrellas favoritas, sus vidas perfectas, como se casan entre ellos y hacen las parejas más lindas de todas, por que ellos son lindos. Siempre sonríen ante la cámara, o si los fotografías desprevenidos, están mirando hacia el horizonte con un gesto intelectual, ya que ellos “no solo son una imagen”; de hecho son estereotipos, a los cuales la gente normalucha debemos aspirar a parecernos.

Todo lo que nos rodea es bonito y llamativo, está súper-decorado y hay una “gran variedad,” para que cada cual encuentre lo que más se le ajusta. A la larga esa variedad no existe, lo que pasa es que está enfocado hacia uno u otro mercado, y la homogenización es el mejor modo de controlarlo. Todos los ex-individuos estamos metidos en una pecera, que tiene una cantidad de coordenadas a las cuales podemos dirigirnos, pero sin importar cual escojamos, no por ello saldremos de la pecera. Creemos tener opciones: de pensar, sentir, o decidir que consumimos y que no, pero en realidad nuestras “opciones” se limitan a los que la sociedad nos permita. Nuestras elecciones son sólo aquellas que la sociedad de control aprueba y postule como opción. Ya que si destruyes al individuo y lo fusionas con la masa ( lo homogenizas) es más fácil de controlar y dirigir, que si este tuviese la capacidad de pensar y cuestionar el destino que se le ha asignado.

El individuo está condenado a un destino de no futuro, a la cortina de humo de un presente prolongado. Es un destino impuesto no por la búsqueda de expiar sus culpas, para luego aspirar a algún estado místico, sino es una sentencia impuesta por una sociedad industrial. La supervivencia ya no es una cuestión de “ingeniárselas”, sino de encontrar un nicho disponible para encajar y participar en el crecimiento de la sociedad industrial. Es en este panorama sin horizonte, donde el individuo está encerrado (por su propia naturaleza) en una especie de circuito electrónico, donde es solicitado el arte. Pero es a partir de esta sociedad que se dictamina su forma y resultado final, pues aunque el arte es un acto individual, responde a una necesidad social. ¿ Necesidad social de qué? ¿De sabotear los circuitos? ¿De amenizarlos y hacerlos más tolerables? ¿O menos evidentes? Pues romperlos no logra. ¿Cuándo ha logrado el arte cambiar el orden de una sociedad distinta a la mundillo del arte mismo?

La misma sociedad de control, al ser identificada, lleva a la necesidad de romper con sus cadenas invisibles, impulsa al sujeto a realizarse como individuo, o al menos a buscar esa utopía. El papel del artista sería de cierto modo utilizar el arte como medio para denunciar y crear conciencia sobre la existencia de la sociedad de control, ya que tras años de exploración del arte por el arte, este como medio se ha (en teoría) purificado. Pero no se debe buscar una difusión muy ambiciosa, ya que es en la masificación que es absorbida la falla. La inserción en circuitos ideológicos fue efectivo mientras no se institucionalizó, cuando comenzó a ser identificada como una obra de arte y se publicó en libros, perdió su carácter subversivo. Pero igual ha servido de ejemplo a múltiples manifestaciones underground, donde el circuito es el medio para difundir la resistencia, pero se hace de manera clandestina y manteniendo un bajo perfil, es como los grafitis en la Universidad Nacional, en un comienzo tenían un poder de difusión y de contenido, ahora, no solo pasan desapercibidos por la cantidad que hay, sino que están al servicio incluso de las FARC: se convirtieron en publicidad barata. El internet es un gran campo de batalla, por la misma cantidad de contenidos (o mas bien falta de ellos), circulan manifestaciones de resistencia, pues aunque es un medio masivo, de difusión y comercio, está lleno de permanentes sabotajes, ya sea por la gran cantidad de virus que en él circulan o por la piratería, que sería un buen ejemplo de resistencia al comercio. Yo sé los derechos de autor son perfectamente válidos y merecen el debido respeto, pero las ideas no son de nadie para restringirlas, bajo el asqueroso pretexto del dinero. Sólo un ignorante es avaro con el conocimiento que posee.

El 11 de septiembre de 2001, cuando se utilizaron los aviones de American Airlines para destruir uno de los centros económicos más influyentes del mundo, se produjo un verdadero corto circuito, uno más allá de cualquiera que hubiese logrado el arte. La “inteligencia” bélica fue burlada y los que muchos consideran los asesinos más despreciables, según las creencias del Corán: fueron directo al paraíso. Fueron hombres que lograron decidir sobre su propio destino, utilizando las joyas de una sociedad industrializada para exponer la fragilidad de este y realmente sabotear la tranquilidad que supone una sociedad donde “todo está bajo control”

No estoy diciendo que los actos donde mueran seres humanos, sea positivos, ni mucho menos deben volverse una práctica tan, o más frecuente de lo que ya es. Pero si fue un acto que afectó la sociedad de control. Es muy poco probable que vuelva a repetirse pues, los circuitos reabsorben las fallas, es su sistema de defensa, entonces usa la palabra terrorismo, para disimular el acto de liberación que se llevó a cabo. El circuito ahora denomina terrorismo a todo lo que se le resiste. Aquí en Colombia hemos adoptado con mucho gusto el termino, pues parece despertar cierta sensibilidad internacional. Ese es el permanente juego de la sociedad: invertir un corto, para que este pase de alterar, a ser una herramienta de control. La constante aparición de fugaces sabotajes al sistema, que pueden debilitarlo o hacerlo más fuerte, del mismo modo llevan a la mente humana, la cual bajo condiciones extremas demuestra una increíble capacidad recursiva y la necesidad la impulsa a la creatividad, a estimular esta capacidad de adaptación, que es la base sobre la cual funciona la evolución misma. Así que siempre habrá la esperanza de que exista una forma de producir errores en el sistema. Lo que jamás se puede perder es la conciencia de que se está sumergido en el.

Pero a pesar de que no es muy difícil darse cuenta de ello, si es muy difícil hacer un corto. Por lo menos en el ejemplo de la Tadeo, a pesar de que hay cantidades de materias diseñadas para despertar la capacidad de reflexión y la visión crítica del mundo, ¿los tadeistas realmente pensamos? ¿Cuántos alumnos asisten a la universidad por la satisfacción producida por el conocimiento, que allí pueden adquirir? ¿ y cuantos lo hacen como inversión económica, por las posibilidades saláriales que proporciona tener un título profesional?

El pensar en lo que mueve las masas, necesariamente nos sumerge en la sociedad de control. La forma de realmente romper con ella, es en la realización como individuo, pero esto es necesariamente una búsqueda solitaria, no se puede masificar, aunque siempre esté (por naturaleza misma del ser humano) la necesidad compartirla. Aquí el arte juega un papel muy importante, pues al ser un medio no masivo, tiene más posibilidades de no ser absorbido, ya que establece un diálogo individuo-individuo, y no la inducida ambición individuo-masa.

Pedagogía Vigilante

Se supone que habitamos un mundo donde la psicología entiende el comportamiento humano a tal punto, que sus estrategias nos pueden inducir a comportarnos de una u otra forma, por ejemplo la publicidad y el mercadeo recurren a esta ciencia para impulsar el consumo de distintos productos que no necesariamente necesitamos. El buen manejo de estas estrategias es lo que le ha dado tanta efectividad a los medios al momento de dictar la forma de pensar, pues finalmente son estos (en especial la televisión) los que han homogenizado el pensamiento y los que realmente controlan los contenidos que llegan al común de las personas. Este poder de comunicación y al mismo tiempo falta de ella, ejerce su fuerza desde la mente de los individuos y ha llevado el concepto de las masas al extremo, ya que no solo domina la circulación del conocimiento que tienen sus consumidores de la realidad, sino que les simula la visión y percepción que deben tener del mundo y como nuestro sentido más fuerte es precisamente el de la visión, la seducción de este sentido es la seducción de la mente misma.

Pero el poder de controlar no consiste solo en presentar imágenes visualmente seductoras para mantener al espectador pegado del televisor, o al medio que este consumiendo, hay también una seducción de la parte más primitiva y universal del ser humano: la seducción de los instintos por medio de las fuerzas binarias que los impulsan: el dolor y el placer.

Esto no es tan nuevo como creemos, cuando el arte servía a la iglesia como medio de difusión del catolicismo, este mostraba bellas imágenes de los ideales católicos que resultaban seductoras ya que prometían un estilo de vida posteriormente recompensado en el cielo, al igual que terroríficas imágenes apocalípticas, que ilustraban las consecuencias de escoger el camino del pecado. En el fondo no es más que la representación del placer y del dolor al servicio del poder, para mantener la sumisión de las masas. Pero desde mediados del siglo XX cuando esta técnica de manipulación llegó a los medios de difusión masiva, se desencadenó también la estereotipación de la personalidad, del estilo de vida. Ya que si se consume un determinado producto se está consumiendo el estilo de vida que este vende, junto con todos los demás productos que implican llevar este estilo de vida.

¿Pero qué tan nueva es la idea de intentar encajar en un estereotipo predeterminado? Realmente creo que es menos novedoso de lo que queremos pensar. La idea de aspirar a un estilo de vida existente en vez de crearlo, proviene desde el nacimiento de las clases sociales. Ya que los individuos siempre han aspirado a ser de la clase dominante y a mantener el estilo de vida que esta implica. Lo que si es novedoso es que ya no es simplemente cuestión de estrato social, los estilos de vida se volvieron muy variados y no necesariamente son de posiciones escalonadas, son una red de opciones. Esto no implica que las clases sociales hayan desaparecido, para nada el ciudadano común sigue aspirando a un cierto estrato y poder adquisitivo. Esto ha llevado a que la cultura se vuelva más compleja, ya que han nacido una cantidad de roles y oficios que antes no existían, pero las bases sobre las cuales está edificada siguen siendo las mismas.

En países como Colombia donde los medios son bastante limitados y enchapados a la antigua, estos han logrado mantener a la sociedad con un pensamiento bastante conservador, ya que no hay propuestas nuevas el publico desarrolla una gran resistencia al cambio, sigue habiendo un pensamiento (sobre todo en los estratos populares) completamente sexista, los roles están menos desdibujados de lo que queremos pensar y los estereotipos son igualmente limitados, continuamos mirando raro a los que no son como nosotros y se les denomina como “choco locos.” La religión católica sigue teniendo influencia sobre la política y ahora que hay varios canales religiosos de difusión pública su poder está creciendo.

A lo que me refiero es que nos llegan los fenómenos, pero el común no está listo para ellos, tomemos el ejemplo de los bares swinger, donde las parejas van a conocer otras parejas y posiblemente hacer intercambios, los asistentes practican el sexo de manera exhibicionista las personas van a mirar y a ser vistos. Pero los asistentes son mayores de edad que entran conociendo lo que allí sucede. El distrito considera que estos lugares deben ser cerrados pues atentan contra las buenas costumbres de la población, y una gran mayoría está de acuerdo. Para poder considerarnos en un momento de cambio, este debe estar en las mentes de quienes lo viven, cosa que no considero que se cumpla, la resistencia se hace al cambio no a la hegemonía.

Estamos abiertamente en una sociedad de control mediático, pero el sostenimiento de ese control se hace desde la presión de grupo, la cual reforzamos con el señalamiento negativo a la individualidad y sus respectivos estereotipos como el del nerd o el ñoño. El común de las personas que intentan no caer en este estereotipo deciden ser lo contrario: personas que tienen una vida social muy activa, casi en función de la popularidad, o que son incontrolablemente atraídas a los lugares de reunión social como bares discotecas o templos religiosos, incluso lugares como los colegios o las universidades convocan a los estudiantes por razones muy lejanas a la academia, como lo son el dinero o la congregación social.

En las instituciones pedagógicas aun utilizan estrategias milenarias, como la disciplina, para el control de sus estudiantes. Que proviene desde los ejércitos griegos, los cuales para evitar las malas conductas en las tiendas de campaña, las organizaban de modo que los superiores tuvieran completa visión sobre la entrada de cada una de las tiendas. Posteriormente esa vigilancia la ejercían poderes sobre naturales como dios, que vigilaba a todos los seres y conocía los pecados que estos habían cometido. Aun existe esa figura de vigilancia que no vemos cuando nos observa, pero siempre está presente en forma de satélite o cámara de vigilancia. ¿Pero cual es el sentido de vigilar?

Si la vista es nuestro sentido más desarrollado es también el cual usamos como depredadores, por ende es al cual de manera instintiva más tememos. ¿Pero como se genera una resistencia a la vigilancia misma, si la tecnología nos ofrece permanentemente cámaras más pequeñas y fáciles de camuflar?

Para resistir a este tipo de control disciplinario, no es simple cuestión de perderle el miedo, ya que en la saturación de imágenes y personas vigiladas es muy fácil pasar desapercibido, la clave está en revertir la presión de grupo contra el, ser vigilado. Ya que el común de las personas cree que la vigilancia les otorga seguridad. ¿Contra qué o quién? Si estamos en una institución educativa se supone que sus asistentes están lo suficientemente educados como para tener comportamientos que funcionen a nivel social. Si se genera una resistencia desde la colectividad, es más posible que sea efectiva.

En brasil durante los años de la dictadura, se generaron manifestaciones de arte conceptual que se adelantaron por muchos años al grupo Fluxus en Europa. Entre las múltiples manifestaciones que allí surgieron como resistencia a la opresión dictatorial, Cildo Meireles, generó la inserción a circuitos ideológicos, la cual consiste, desde el anonimato, en hacer inserciones de manera permanente en objetos de circulación constante y convertirlos en medios para la libre difusión de ideas. El primer ejemplo que realizó fue imprimiendo sobre los envases retornables de Coca-Cola mensajes de resistencia antiimperialista tan sencillos como “Yankies go home.” Otro ejemplo sería el estampar sobre los billetes denuncias como “¿Quien mató a squerzo?”(el periodista.)

La inserción más comúnmente utilizada en Colombia ha sido el cartel, pero este deja de ser una inserción cuando la cuidad está empapelada, ya que la saturación y la rutina hacen que el medio se agote. Lo mismo ha sucedido con el graffiti y las plantillas, la cuidad se llenó de ellos y ya nadie se detiene a mirarlos. Pero el problema no radica en el medio como tal, sino en su distribución. Cuando un graffiti inaugura una pared completamente blanca, este adquiere fuerza y llama la atención. Si se coloca un solo afiche en la pared del baño que no tiene ni rayones ni carteles adheridos, este se vuelve un foco de atención, y si este contiene imágenes que exponen el abuso de las cámaras de seguridad de la universidad, crea un malestar general y nuevamente desde la colectividad se combate contra el sistema de control disciplinario.

Pero cambiar de estrategia para el control social no es tan difícil, si la universidad manejara eficientes estrategias de control, habría un mejor nivel académico, y no tendría que vigilar a sus asistentes para evitar que estos atentaran contra la misma o se comportasen de manera indebida dentro de ella. En realidad no es difícil, pero tampoco le convienen a la institución promover un amor al academicismo y al conocimiento, ya que necesita la entrada económica que representan los estudiantes mediocres. Estos tardan más tiempo en cursar la carrera que un buen estudiante, y no le exigen a la universidad mayor inversión en libros o equipos, pues no tienen tanto interés en recurrir a ellos.

No solo a la universidad no le conviene recurrir a estrategias de control que derrumben el hedonismo promovido por el consumo mediático, a los poderes económicos, les conviene mantener a las masas ignorantes y anestesiadas, ya que eso implica masas trabajadoras conformistas con poca conciencia, que trabajaran incansablemente por mantener el consumismo y el estilo de vida que ya compraron, el cual les ofrece los únicos placeres no simulados que conocen.


con lo que se les ofrece a que se les vende placeres por los cuales ellos trabajan incansables para mantener. De allí que la educación sea una excusa para ganar dinero o para socializar y consumir mas placeres.

Pero cono se combate contra una mente que solo piensa en placer, ocupando su tiempo???

Mientras que la retrograda educación ocupa el tiempo que bien se podría invertir en hedonismos colectivos.

La vista es el sentido mas fuerte del hombre ya no tenemos olfato, el oído se ha venido atrofiando con el ruido no solo metropolitano, sino mecánico como tal hasta las conexiones a Internet hacen un espeluznante ruido que con el tiempo se vuelve tolerable.

Ya que los ensayos exponen una opinión o inquietud sobre un tema, me atrevo a afirmar, y lo hago basada en mis experiencias en el exterior, que estamos juzgando la posmodernidad latinoamericana con modelos adoptados del aún vigente eurocentrismo, pues se nos ha vendido esa idea, ya que estamos construyendo nuestra identidad basados en nuestros complejo de periferia, y creemos que podemos aplicar a nuestra vida diaria observaciones y desgloses de la cultura occidental, pero no somos occidentales. En el momento en que aceptemos esto, creo que podemos realmente construir una identidad, no solo como colectividad, llámese Latinoamérica, Colombia, Bogotá, o simplemente como individuos que finalmente dejan de adoptar modas y tendencias “universales” y forman una resistencia desde la ventajosa posición de la periferia ignorada.

La fotografía en los medios

Desde los tiempos de Aristóteles, las personas han considerado que la mejor manera de organizarse es a través de la división y la clasificación de los elementos. No niego que algunos casos resulta siendo una buena solución, pero esa manía taxonómica en las artes y en cualquier actividad que tenga alguna de tendencia artística, es una gran error. Ya que necesariamente esto impone unas reglas, que directamente van limitando las posibilidades y la misma experimentación.

En una época como la nuestra donde todo tienen un precio comercial y todos somos un comprador potencial, las actividades artísticas están en gran riesgo, pues estas como todos los oficios deben alimentar a quien los realiza, y esto de algún modo significa participar en la gran plaza de mercado. El problema es que esa no es una plaza de mercado libre, todos los compradores tienen una especie de lavado cerebral, en el cual compran lo que se les dicta, sin ningún derecho a exigencias o reclamos. Este lavado cerebral se produce en los medios masivos, y son estos donde se debe cultivar la solución. Desde los mismos medios evitar la uníformalización de los contenidos, promover la experimentación y la actividad artística. Sobre todo este último punto, pues el arte maneja grandes contenidos y busca romper los academicismos (reglas predeterminadas.) En los medios se necesita esa actitud, pues aunque hay cantidades de medios que se producen y difunden de manera inagotable por todo el planeta, todos estos son básicamente lo mismo, los contenidos son súper-editados, manipulados y su objetivo principal es venderse, pero entre venderse y prostítuirse no hay mayor diferencia, así que para suavizar un poco la cosa hablamos de entretener. Si miramos un poco esta palabra no está muy lejos de entrelazar, atrapar. Se trata de entretener, ya sea como espectador o consumidor, eso depende de frente a quien se esté utilizando.

Ese entretenimiento es el jabón cerebral perfecto, pues te da una felicidad instantánea, tan solo te cuesta tu capacidad de ver lo que realmente está ante tus ojos. Te muestran tus súper estrellas favoritas, sus vidas perfectas, como se casan entre ellos y hacen las parejas más lindas de todas, por que ellos son lindos. Siempre sonríen ante la cámara, o si los fotografías desprevenidos, están mirando hacia el horizonte con un gesto intelectual, ya que ellos “no solo son una imagen”, son estereotipos, a los cuales la gente normalucha debemos aspirar a parecer.

El caso de la fotoilustración no es muy diferente, esta está hecha en base a una texto previamente escrito, por lo tanto, debe como dice su nombre, ilustrar el contenido de este, haciéndolo ver más bonito y llamativo, para que al pasar frente al puesto de revistas pares y digas “¡Huy! esto tan bonito qué es?” y así el texto ni lo leas, te lleves a casa una hermosa portada. En ese caso el medio ya cumplió su objetivo principal: entretenerte.

Pulidez o engaño

El fotomontaje siempre se mostró como una herramienta bastante útil ante las complicaciones técnicas de la fotografía, pero aun así encontró oposición, ya sea de parte de la academia o del mismo espectador. Este tal vez se tradujo en un recurso para los no muy hábiles, ya que al intentar disimular la condición de fotomontaje de algún modo el mismo autor le daba este sentido. Ese intento por ocultar el ajuste le dio un sentido de engaño, de fraude a la fotografía misma.

Cuando los dadaístas se enfrentan al fotomontaje, y omiten esa necesidad de ocultar su procedencia, le dan valor y una noción distinta. Precisamente porque ellos y en general las vanguardias decidieron romper con la academia que siempre impuso ese tipo de limitantes tanto a la creatividad como al desarrollo del mismo fotomontaje.

Pero estamos hablando de comienzos de siglo, hoy en día las técnicas para realizar fotomontajes hacen posibles que sea indetectable su alteración, así que de la misma forma en la que se ha desarrollado se ha convertido en una herramienta peligrosa que más que nunca puede engañar, ante la cual se deber ser siempre incrédulo.

Se creería que después de los dadaístas el mundo entero cambió su forma de ver el fotomontaje pero aún aceptamos ver fotomontajes en sólo ciertos contextos, como en fotoilustraciones o caricaturas, si se ven en una exposición de fotografía artística no se vería tan artística, o si se ve en una portada de un periódico prestigioso, sería indignante. Todavía tenemos esa mentalidad retrograda del siglo pasado, seguimos excluyendo al fotomontaje según las reglas de la academia.

Actualidad Manierista

Cada generación se opone a la que la precede, esto parecería ser innato en el ser humano, o por lo menos eso nos ha mostrado la historia y donde más se evidencia es en la del arte. Los movimientos no son sino la oposición a la tradición. Lo paradójico es que es cuestión de tiempo antes de que nuevamente se convierta en una tradición. El barroco nació como antítesis al manierismo. El estilo se desarrolló hasta su manierismo : el rococó.

Este siglo no es la excepción, en las primeras décadas nacieron las vanguardias que precisamente se oponían al academicismo y muchas veces entre ellas mismas. Hoy en día muchas se convirtieron en academicismos, y eso incluye al tan apreciado arte conceptual. Este es el estilo favorito de la dictatorial academia. Esta considera que si una obra no parte del arte conceptual no es suficientemente buena, ni esta al día con lo que hoy se considera arte. Realmente creo que estamos viviendo el manierismo de un arte que tiene alrededor de 90 años.

La calidad de las obras presentadas en el pasado salón regional, lo demuestran. Parecería que fueron escogidas por el interés de mantener vigente un discurso que actualmente agoniza y pertenece tan solo a las instituciones, o simplemente nadie más se presentó a la convocatoria. Pero por la cantidad de menciones que se repartieron descartaría esta segunda hipótesis. Claro que no hay que generalizar, consideremos esta pasada muestra no como la crisis del arte “conceptual” sino de las instituciones académicas. Debo aclarar que las academias no son solo las universidades, el mayor pilar que esta tiene es la crítica o a falta de ella, la rosca, compuesta por dinosaurios y proxenetas.

Advierto que mi crítica no es una simple y desinformada opinión, he tenido acceso a las propuestas enviadas por los mismos artistas a la convocatoria y me atrevo a decir que son tan malas como las obras que las representan. Algunas carecen de fundamentos, muchas no proponen nada nuevo reciclan temas al punto de ser anacrónicas, y definitivamente carecen de sensibilidad alguna. Entonces, ¿por qué están representando al arte bogotano? ¿Es acaso esto lo mejor de arte que se esta haciendo en Bogotá? ¿O es esto una clara demostración de la falta de credibilidad y pertinencia, que tienen este tipo de eventos respecto a lo que contemporaneamente estan haciendo los artistas en Bogotá? Cruzaré los dedos porque así sea.

Popstars Forever

A comienzos del periodo que hoy se conoce como renacimiento, surgen de cambios que dan un radical giro a lo que era la sociedad y el pensamiento hasta entonces. Por supuesto el arte no fue ajeno a estos cambios, que se presentaron a nivel científico, teológico y en general, en todos los aspectos de la cultura.

Esta transformación no estalló de golpe, de hecho se venía gestando desde tiempos atrás, lo que sucedió, es que se pudo reconocer el cambio en ejemplos muy puntuales. Gracias a esto los involucrados salieron del anonimato, quedándose con el crédito de sus predecesores y formando el concepto de fama que hoy conocemos como estrellas.

Hasta Giotto los artistas eran anónimos y en general eran simples obreros o artesanos que seguían ordenes y esquemas. A partir del nacimiento de la fama, la carencia de ésta era digna de temer, ya que el anonimato era sinónimo de falta de talento, o implicaba una difícil situación económica, pues ésta necesariamente iba acompañada de un patrocinador o mecenas. Podemos ver este temor en Jan Van Eyck quien de manera obsesiva firma sus cuadros, o Durero en cuyas notas podemos encontrar cantidades de auto-elogios, reflejando un ego engrandecido por la fama.

Posteriormente Hollywood adopta este sistema publicitario como estrategia comercial, pues desde el renacimiento el arte no lo ha abandonado. El nombre de una celebridad le da estatus y aumente la taquilla de una película, en el caso del arte la firma de un famoso “maestro” aumenta el valor y la importancia de una obra. Este sistema ha tenido mucho éxito, y con nacimiento de los Fan Clubs se ha vuelto infalible, incluso ahora a las estrellas de la música “pop” tipo Shakira, Juanes o J. Lo, los llaman artistas y no músicos.

En el arte actual las estrellas no ha desaparecido, aunque se mantienen a nivel un poco más local, siguen siendo objeto de culto, de lo contrario la hoja de vida no sería requisito para una convocatoria. Pero para evitar la posibilidad de excluir la obra de un gran nombre, así no sea muy buena. Hay que tener en cuenta que una figura importante automáticamente se ha ganado su puesto y mención, no lo digo solo por algunos casos presentados en el último salón regional, sino que es una situación que se ha presentado siempre, solo que en algunas ocasiones se le llama rosca.

Desmaterializar El Arte: Como Resistencia A La

La tecnología ha logrado materializar algo tan intangible como lo es la música, o el paso del tiempo y sus sucesos, a través de objetos como el CD o el cine y el video. Incluso la palabra desde sus comienzos, intentó perdurar en el tiempo y esto implica ocupar un lugar en el espacio: materializarse.

Las últimas cinco décadas, han sido la era de lo material, todo tiene una manifestación espacial y sobre todo comercial. Todo tienen un precio y todos somos un comprador potencial, la economía no es más que un sistema de esclavitud, donde todos los compradores tienen una especie de lavado cerebral, en el cual consumen lo que se les dicta, sin ningún derecho a exigencias o reclamos. Este lavado cerebral se produce en los medios masivos. Hay cantidades de medios que se producen y difunden de manera inagotable por todo el planeta, todos estos son básicamente lo mismo, los contenidos son súper-editados, manipulados y su objetivo principal es venderse, engancharte, entretener. Ese entretenimiento es el jabón cerebral perfecto, pues te da una felicidad instantánea, tan solo te cuesta tu capacidad de ver lo que realmente está ante tus ojos. Te muestran tus súper estrellas favoritas, sus vidas perfectas, como se casan entre ellos y hacen las parejas más lindas de todas, por que ellos son lindos. Siempre sonríen ante la cámara, o si los fotografías desprevenidos, están mirando hacia el horizonte con un gesto intelectual, ya que ellos “no solo son una imagen”, de hecho son estereotipos, a los cuales la gente normalucha debemos aspirar a parecer.

Todo lo que nos rodea es bonito y llamativo, está súper-decorado y hay una “gran variedad,” para que cada cual encuentre lo que más se le ajusta. A la larga esa variedad no existe, lo que pasa es que está enfocado hacia uno u otro mercado, y el lavado cerebral es el mejor modo de controlarlo.

Pero la cultura no está dispuesta a ser traficada como una prostituta al servicio del mejor postor. Que mejor modo de resistirse a esto sino, a través de lo que al comercio no le interesa que tengamos, pensamientos, ideas, capacidad de contemplar nuestro entorno con una visión crítica.

Después de la segunda guerra mundial John Cage reunió una cantidad de gente en una especie de bodega vacía, hizo todo el show de que iba a dar un concierto, y de pronto no hubo tal concierto, la música ahí era el sonido de la cuidad con sus carros y fabricas. De ese concierto nació el idea art, o arte conceptual, el cual trata de ir en contra de esa materialización y comercio del arte. Nació un arte que la guerra no puede destruir, pues sus objetos no son obras de arte super-resistentes, sino que son ideas, momentos, sucesos que están por encima de lo material. En los 70’s el arte conceptual tuvo su auge, y es este el que ha dictado la nueva definición de lo que es, o debe ser el arte.

Lo paradójico de todo este asunto es que el arte conceptual se ha inmortalizado no sólo en la memoria, sino que ha sido registrado en libros videos fotos, y cualquier cantidad de objetos materiales y así ha sido comercializado. Pero en este caso como se opone una resistencia al comercio, si el costo de esto sería una completa ignorancia de nuestra historia y de todo lo que ha formado nuestro presente, y actual concepción del arte? No hallo otra solución que la Piratería.

Yo sé los derechos de autor son perfectamente válidos y merecen el debido respeto, pero las ideas no son de nadie para restringirlas, bajo el asqueroso pretexto del dinero. Sólo un ignorante es avaro con el conocimiento que posee.

Para citar un poco lo que se está haciendo de arte conceptual miremos la obra de Gabriela Salamanca, Pensamientos Vía Engativá, podemos darnos cuenta de lo que debe ser una buena obra de arte. Pues de los postes de la nueva vía Engativa colgó unas pancartas donde citaba la perspectiva de las personas que recorren esta vía a diario, y su forma de pensar respecto a la construcción de esta. Esta me parece una buena obra pues lo importante allí no son las pancartas aunque sean comercializables, pues lo importante es haber hecho público y visible qué tan necesaria era realmente, una vía de esa magnitud.

La Utopia de la Inmortalidad

El tiempo es una noción humana, una de sus obsesiones. Y como no lo va ha ser, si todo a su alrededor lo marca. Desde su concepción, oye constantemente el ritmo cardiaco de su madre, se sincroniza con él. Sale al mundo y el sol marca el pulso de la tierra, y a este debe sincronizarse también, pues a media noche sus padres solo quieren que se duerma. El tiempo lo rodea y cada vez corre más rápido, en el jardín lo someten a un horario, hay tiempo de juego y tiempo de clase. Este proceso de “organizar” la vida humana en segmentos de tiempo continuará hasta su muerte. Pero esta conducta no es tan solo humana, los animales también lo practican aunque no con tanta devoción, ellos nacen con el tiempo que les enseña el sol, no el reloj o calendario, aprenden a cazar o alimentarse y luego se les “hecha de la casa cuando cumplen la edad suficiente”.

De algún modo la noción del tiempo siempre nos recuerda lo frágil que es nuestra existencia sobre la tierra. Queremos prolongarla lo mas que podamos. Queremos hacer que nos rinda al máximo, así que “organizamos” nuestro tiempo, lo dividimos en las partes más pequeñas que podamos, y por ciclos para asegurarnos de hacerlo todo, “de los 18 a los 22: universidad, hasta los treinta: disfruto mi soltería, luego me caso y tengo hijos...”

No solo la muerte nos recuerda lo rápido que se pasa el tiempo, cada vez que recordamos el pasado nos sorprendemos por lejos que en verdad está, la cantidad de recuerdos, y cada día coleccionamos más. El darnos cuenta de cuanto tiempo ha pasado y no saber cuanto más viviremos es terriblemente angustiante, hay que aprovechar el tiempo al máximos calcularlo con la mayor precisión posible, hay que crear toda clase de artefactos que no nos permitan desperdiciar un solo instante. Así que hemos creado despertadores, cronómetros, internet cada vez más rápido, y llevamos siglos con el cuento de los calendarios. Hasta hay cremas antiarrugas para disimular el paso del tiempo.

¿Pero toda esa angustia para qué? Hasta donde yo sé, el hombre aun no ha encontrado él propósito de su existencia, pero por alguna razón nos aferramos a la vida, al tiempo. ¿Que peor que estrenar reloj, o salir de casa sin él para cumplir con tu rutina diaria? La angustia de no saber la hora, de que se te pasó el tiempo y no alcanzas o llegas tarde, es de las peores. Sobre todo no saber que hora es, si faltan 10 o son las y cuarto. Esa absurda costumbre de puntualidad, hay que llegar a tiempo, hay que hacer rendir el tiempo, el tiempo esto, el tiempo lo otro. Lo paradójico de todo esto es que con todos nuestros artefactos, para hacernos más fácil la vida y que nos rinda más el tiempo, solo lo hemos acortado. Esa angustia y afán, tienen nombre propio: estrés. Esta es la enfermedad más común de los últimos 10 años, y acelera el deterioro celular, sin contar con que todas esas ondas electromagnéticas que nos rodean, computadores, celulares, televisores, etc., desencadenan procesos cancerígenos. La expectativa de vida actualmente es de 70 años, Mi abuelita tiene 91 años, mi bisabuelo murió de 102. Creo que todo lo que hace el hombre por querer dominar el tiempo y manejarlo solo ha sido en vano. Esta es la verdadera fuerza que hace girar el mundo, crecer al universo y que nos recuerda que no somos Dios.

Realities, Deportes, Sobanderos, Canales Cristianos,

El arte hace tiempos que está en una lucha por dejar de decorar las casa de los burgueses, aún no ha ganado la lucha, pues existen galerías como el de la Diners, con la política de no exponer nada que no se pueda comercializar, y lo que hay son artistas dispuestos a ser prostítuidos. Pero esa lucha ha llevado al arte contemporáneo a pertenecer a otra elite: a la intelectual. Desde los comienzos de las vanguardias el idioma de arte dejó de ser para todos, cada vez requiere de lecturas más elaboradas y cada vez excluye a mas personas. Esto se ha vuelto un arma de doble filo, el arte ya no se puede difundir de manera global, pues se está basando en experiencias individuales ya sea de una sociedad determinada o del mismo artista, así que antes de acercarte a una obra debes leerte algún libro en particular, verte el noticiero de cierto día y ser amigo del artista, de lo contrario es muy probable que no comprendas lo que el artista quiso decir y lleguemos a lecturas superficiales, donde finalmente se dice “¿esto es arte?” o “el arte contemporáneo apesta.”

Esto solo ha contribuido al kitsch que está en auge, se difunde por el medio más exitoso de todos la televisión. Hay una en cada hogar, y pasa más tiempo con las nuevas generaciones que cualquiera. Estas desparchado y ves televisión, estas triste y ves televisión estas enfermo y ves televisión. Pero incluso ella está en decadencia, o qué me dicen de los realities? Programas sin contenido donde filman un montón de gente “normal,” y les ofrecen un premio. Al principio todos son amigos, luego comienza la cizaña las intrigas, las alianzas finalmente todos se traicionan. No se diferencia mucho del circo romano. Solo que ahora todos podemos tener 15 minutos de fama.

Realmente creo que la televisión está pidiendo a gritos unos contenidos, pero donde están? No solo las artes plásticas han tomado esta actitud excluyente, la literatura siempre ha exigido un buen lector, por eso siempre habrá un Best Seller para un Pablo Coelho. Es inevitable que haya kitsch, pero arte ya no se toma la molestia de hablarle a alguien que no sea del medio.

¿Qué pasó con lo que nos habían enseñado los muralistas? El arte no está contribuyendo a la sociedad de no artistas. Por mas que nos justifiquemos en la denuncia no sale de ese pequeño circulo exclusivo del medio, de la rosca. No me refiero a que el arte contemporáneo desplace a todos los que venden cuadros en los parques, ya con el código de policía tienen suficiente, si no que vuelva a la sociedad. Desde los tiempos prehistóricos han existido los artistas, y aún hoy hay mucha gente que se dedica y quiere dedicarse a ello, por más que la historia “universal” del arte haya llegado a su “fin”, porque no se ha encontrado el modo de recopilar y escribirla, no implica que el Arte esté muerto por más que hayan escritores esforzándose por hacer polémica. El arte no lo estará mientras hayan artistas y estos estén consciente de su papel en la sociedad, aún no se ha dicho ni escrito todo el ser humano es demasiado complejo como para descifrarlo en unos cuantos milenios, aún hay mucho que decir y mientras siga cambiando el contexto lo habrá, al menos en una historia regional del arte.

¿arte?

El abismo entre el arte y la sociedad ha crecido de tal manera que la pregunta ¿el arte para qué? suena cada vez más a menudo y ya no como un dilema filosófico sino como una cuestión práctica ¿el arte para qué? ¿Para qué están haciendo “arte” los artistas?

Ya no es para representar e imitar el mundo, ni legar documentos de las épocas,

eso ahora lo hace la fotografía. Ya no es para decorar las casas burguesas, o simular estatus y buen gusto, o para ser exhibido en museos y prestigiosas galerías. Se supone que el arte honesto no se comercia, ni se prostituye. Pero las galerías perduran, porque aceptémoslo, los artitas también comen.

Este tipo de posturas no son nada nuevas, desde hace más de un siglo, el arte se ha venido modificando hasta el punto donde se plantea su desmaterialización. Con esto se busca despojarlo del objeto comerciable y venerado, pero qué le queda? ¿el goce estético? ...puro hedonismo.

También le quedó el hecho artístico. ¿Pero, qué es más efímero que una acción? Si no conoces la historia estás condenado a repetirla, y si se quiere que el arte evolucione se debe registrar. Lo que en verdad vale la pena como hecho artístico, debe quedar en manos de la historia y no del olvido. Así que se han creado cantidades de registros, que finalmente son objetos, y por tanto comerciables.

Pero, un hecho histórico es aquel que tiene consecuencias palpables, en el caso del arte, qué determina que algo sea un hecho artístico? ¿La idea? Y cuáles son los parámetros que debe cumplir esa idea? La imitación ya no es, para eso hay cantidades de herramientas que desplazaron la función de registro histórico y naturalista del arte. ¿La expresión? Pero, incluso las telenovelas llegan a conmovernos? A caso son estas producciones artísticas? Personalmente creo que no. Por desgracia debe haber algún parámetro, de lo contrario cualquier cosa es arte, por lo tanto el arte en sí no existiría. Así que partiendo del hecho de que el arte sí existe, ¿cuáles son los parámetros que hacen que algo sea artístico? Algunos hablan de la denuncia. Pero de que sirve una denuncia si sólo la escuchan las personas que están dentro de la rosca del arte, y aún en ese medio, solo unos pocos (los amigos del artista) comprenden qué es que realmente trata la obra. ¿Qué tipo de denuncia es esa? En ese caso no habría una verdadera necesidad para que exista el arte, o si? ¿Realmente necesita la sociedad que se haga arte? ¿El arte para qué?

Aun que el arte conceptual pertenezca a la razón, ya que esta es la que determina si algo es bueno, una buena obra de arte no debe ser simplemente razón, no debe estar limitada exclusivamente al pensamiento, pues este se equivoca, no es universal ni absoluto, por el contrario es muy discutible, y cada punto de vista lo altera terriblemente. Es este radicalismo que junto a la desmaterialización del arte, el que lleva a que este se vuelva simplemente filosofía y muera como arte.

La sensibilidad no debe ser menospreciada, en un mundo tan alienado por el consumo, el trabajo y la guerra, el pequeño retoño de sensibilidades capaces de conmoverse por algo además de lo horrendo, es una esperanza. Aunque parecería que la nueva generación es ignorante respecto al panorama del arte actual, que estudian arte porque no contiene matemáticas, o porque lo único que saben hacer es dibujar, son éstos la esperanza del arte’ No hay que considerarlos unos completos ignorantes, porque no consideran que el arte, o siquiera la pintura, hayan muerto. Es posible que haya épocas más proliferas que otras pero, el arte no podrá realmente agotarse. La mente humana podrá no almacenar ni tener presente tanta información como una computadora, pero el conocimiento no es una cuestión de almacenamiento, sino de interrelación y análisis de lo recopilado, es allí donde la capacidad humana nos sorprende, pues entre más restricciones presente, mayor creatividad y recursividad desarrolla.

En un campo como es el del arte actual donde se cree que todo es válido y aún así, todo ya se ha hecho, donde la neo-academia nos invita a pensar el arte antes que sentirlo, pues este “debe ser” indirecto, ambiguo, “inmaterial” y denunciar un problema de la reflexión. Es cuestión de tiempo mientras el arte deje de reciclar los pensamientos del siglo pasado y surja una nueva forma de arte que se oponga a todos esto parámetros.

Pero, mientras tanto, en el presente, para qué hay arte? ¿realmente se necesita que hoy, o mañana lo haya? “No sólo de pan vive el hombre” Estamos en un mundo que por tradición siempre ha girado venerando como único dios al dinero, y por lo tanto al poder que éste concede, llámese adquisitivo, territorial, bélico o de control sobre los demás. Pero, si se logra que un pensamiento distinto a éste se difunda, quienes lo reciban serán menos esclavos y mejores personas, con una razón y una sensibilidad que ve más allá del signo $.

En realidad el arte es una verdadera necesidad no sólo de nuestra época, sino de la historia de la humanidad misma, este ha probado en innumerables veces ser la punta de lanza de la cultura y la sociedad, gracias a su capacidad investigativa, de autorreflexión y el poder de permanecer en constante mutación.

Cuando hablamos de arte ya no podemos pretender encontrarla en museos, galerías o instituciones consagradas, es lo inatrapable lo que se debe llamar arte lo demás es comercio y de eso ya hay suficiente en el mundo.

“El hombre mismo desgarrado desde el nacer, se reconcilia consigo mismo cuando se hace imagen.” Octavio Paz.

Los Verdaderos Dueños Del Mundo

Estamos en una época en la que los medios controlan el mundo, controlan la política, de ellos depende el éxito o fracaso de las relaciones diplomáticas, la especulación en el economía, la entretención del común y la educación de las nuevas generaciones, pues son los medios como la televisión y el internet los que más tiempo comparten con las personas, si estas enfermo, o triste, o simplemente desparchado, estos son una gran compañía, incluso estos han cambiado las relaciones interpersonales, ahora muchas personas establecen noviazgos y se casan con gente a través de internet.

Las comunicaciones han hecho girar más rápido el mundo. El 11 de septiembre antes de que se cayeran las torres, el mundo entero ya las veía derrumbadas en su pantalla. Después del frente Zapatista, los medios se han vuelto un campo de batalla casi decisivo. El terrorismo se hace por televisión, George Bush anuncia que “protegerá al mundo del peligroso régimen Iraquí”, Sadam Husein difunde grabaciones donde convoca a al pueblo musulmán a unirse contra el imperialista Occidente, los seguidores de Osama Bin Laden difunden videos diciendo que él no está muerto y que ellos no están vencidos. Contenidos van y vienen, no importa qué tan grande sea la tragedia, mañana sucederá algo nuevo. Incluso los escándalos no solo son prefabricados, sino que están bajo control, son los medios los que lo archivan, o lo explotan hasta que salga algo nuevo.

Estos medios en son verdaderos alienantes, influyen terriblemente sobre lo que piensan y la forma en que lo hacen las personas que tienen acceso a ellos, al punto que hasta hay canales y periódicos de los testigos de Jehová y de todo tipo de partidos políticos. Todos estos a pesar del contenido, tienen el mismo formato, ya que es una cuestión de comercio. Pero esto implica que de todos modos hay una homogenización del pensamiento del público en general, así cualquier cambio o experimentación es un riesgo comercial, por lo tanto nadie lo hará.

¿Pero en verdad somos tan homogéneos como nos tratan? Yo creo que el hombre por instinto trata de pertenecer a una sociedad, pero también busca eternamente una identidad. Sobretodo ahora hay tantas personas en el mundo y las distancias entre ellos son cada vez más inexistentes, es que debemos resaltar esa singularidad que pronto ya ni será a nivel genético. Estoy de acuerdo con Pepe Baeza, hay que apostarle a la creatividad y al cambio, no solo en la presentación de los contenidos, sino en la posición que tomamos como espectadores, no debemos aceptar todo lo que nos dicen y tampoco apoyar los monopolios mediáticos. En Colombia hay cuarenta millones de habitantes pero sólo hay un periódico, todos los noticieros reciben su informe internacional de CNN, así que qué tipo de información estamos recibiendo? Hay es que apoyar las nuevas propuestas y hay que cruzar los dedos para que algún día se produzcan.

El yo saturado y subalimentado


¿Si nada es verdad y todo se vale, no sería perfectamente paradójico afirmar este postulado como una verdad? Actualmente la misma cultura nos ha mostrado la imposibilidad de afirmar algo como absoluto, lo cual sería un paraíso filosófico donde después de 2300 años, desde que inicialmente fue postulada esta noción de mundo, finalmente hay cabida para múltiples verdades así se contradigan entre si. Esto por cierto, convierte las bases bajo las cuales la construcción cultural occidental entera se ha edificado, y la educación que ha recibido por siglos, se han convertido en ambiguas y fluidas estructuras no estructurales.

Nada es cierto o distinto del otro, nuestra taxonomización del mundo probó estar equivocada tanto en sus clasificaciones como en su método mismo. ¿Cuantos mitos modernos y aun más antiguos, no se desboronaron y cuan fuerte no es la lucha para mantenerlos vigentes? ¿Si esos límites y mitos dejaron de existir es necesario seguir apostándole a sus postulados? Y digo apostarles, porque es ir a ciegas, y llenos de incertidumbre, pero basándonos en la intuición, o sentido de aventura, ¿acaso hay algo que perder o ganar cuando se apuesta a los actos de fe?

¿Vale la pena seguir creyendo en el arte? ¿O siquiera que este alguna vez existió? Sobre todo aun después de haber desenmascarado y estar conciente de que su construcción, mecanismos de legitimación, e instituciones son perfectamente antiartísticas respecto a la noción que comparto con algunas personas de arte. Cabe pensar que mi noción de arte no es la única ni la legitima, ya que ni siquiera existe una legitima. Partiendo del postulado en el que las palabras pertenecen a quienes las usan, la concepción de sección final de noticiero del arte, es tan valida como la que dicta en las academias. ¿Entonces es realmente decisión mía seguir apostándole al arte, si mi apuesta la baso en las construcciones culturales y mi contexto personal?

Lo mismo podríamos decir de la noción del yo. ¿Vale la pena seguir jugándonosla con la construcción de un yo, como unidad que me separa y me diferencia del otro? Aun después de darnos cuenta, que todo aquello que conforma es yo, es el producto de construcciones culturales que en ninguna medida dependen, o siquiera, son escogencia de eso que intenta definirse mediante ellas como un yo individual. Si todo aquello que lo conforma es inerte a él, no es posible pensar un yo como un algo pensante con cierta libertad de escogencia y voluntad propia. Podríamos pensamos el yo como un sistema unitario de la interacción eléctrica y química estimulado por factores externos específicos en pro de la autoconservación, ¿en ese caso se puede considerar como una unidad autónoma? Sí se asumiesen posturas donde la voluntad de afirmar y complacer ese yo, se superpone a la necesidad de autopreservación, el atentarse contra si mismo podría considerarse toda una posición política ante la situación postmoderna. Aunque esta haya dictado dichas practicas de manera muy particular.

La autocomplacencia insaciable de los deseos, se puede igualmente considerar no solo como una práctica eminentemente postmoderna, sino como una postura de la afirmación del yo. Aun cuando estos deseos no biológicos, es decir basados no basado en la química y la electricidad, como sería por ejemplo el deseo de verse bien, de ser deseado, son inducciones de la construcción social, no dejan de operar en función de un yo. Que las intenciones y consecuencias de esa complacencia de un supuesto yo, tengan todo un discurso de poder y de estereotipos de fondo, no cambia el hecho de que su efectividad radica en la complacencia del deseo individual, por lo cual habría que reconocer la existencia de ese individuo. El operar en función de los deseos individuales, y no de la supervivencia biológica, o de estructuras más complejas, como la comunidad o las instituciones, al punto de “starv your self skinny” que sería la función metabólica primordial que sigue a la respiración y circulación sanguínea, para complacer un deseo como el verse bien, desearse e igualmente ser deseado, es llevar la idea de individuo del modernismo al postmodernismo. Que el acceso al estereotipo o la construcción del mismo no sea en ningún momento una decisión del yo, o que el escoger este y no el de la obesidad extrema para complacer el deseo de saborear, no sea una decisión del individuo sino un dictamen contextual, no niega que el yo sea una verdad. Se debe reformar lo que se entiende por este y derivar una nueva perspectiva al respecto.

Si existe el arte no como un mito moderno en función del comercio, de egos individuales, de la legitimación de ciertas clases sociales por encima de otras, como adorno a prácticas decorativas y como legitimación cuasi-intelectual del discurso que memoriza la modelo al final del noticiero, no soy nadie para afirmar qué no es legítimo que sea así o no. Estas prácticas existen a pesar de mi concepción del arte, incluso si son contradictorias.

Al mismo tiempo no puedo afirmar que existe o no un yo como unidad, que hay algo que opera para la autocomplacencia de sus deseos, pero que esos deseos son todo menos suyos, no niega ni afirma la existencia de esa operación como unidad individual. Ambas son verdad, y tienen cabida en este mundo así sean contradictorias. Lo cual no es sino otra manera de decir que ninguna lo es.